Boletín N.° 3 (junio de 2017, 2ª quincena)

Contenidos

Editorial
Actividades del Observatorio
Política
Proceso constituyente de gobierno
Opiniones en medios

 

Editorial

Proceso constituyente y primarias presidenciales. La campaña electoral para las primarias presidenciales del 2 de julio constituye la largada de un nuevo ciclo electoral, lo que provee una oportunidad para que los aspirantes a la Presidencia se pronuncien sobre el proceso constituyente y la posibilidad de elaborar una nueva Constitución, en particular por medio de la franja electoral, la que permite el mayor nivel de exposición frente a la ciudadanía.

Si bien la discusión pública en torno al problema constitucional ha bajado en intensidad respecto de años anteriores, las campañas electorales de este año de seguro la revivirán. Es de esperar que algunos sectores políticos de entre quienes aspiran a ocupar cargos de representación tratarán de dar relevancia al tema, e incluso la Presidenta Bachelet, cabeza del gobierno de salida, ha declarado su propósito de que el proyecto de nueva Constitución que enviará al Congreso durante este año sirva para que el tema constitucional sea uno “sobre el cual los candidatos puedan pronunciarse”.

Por lo anterior, tanto lo que las campañas políticas de este año digan como lo que no se diga en ellas será relevante. Esto ya se aprecia en la franja televisiva de propaganda para las primarias. Las candidaturas de Chile Vamos, naturalmente más cómodas con el statu quo constitucional, han guardado silencio sobre el tema, salvo por una mención fugaz en la franja de Felipe Kast al “reconocimiento constitucional a los pueblos originarios”, una de las promesas incluidas en su programa de gobierno. Este silencio es comprensible dado que la competencia en elecciones primarias se da entre postulantes que disputan el apoyo de votantes del mismo sector político, y en el caso de la derecha el problema constitucional no rendirá frutos electorales. Sin embargo, esos silencios con frecuencia esconden el hecho de que algunas propuestas de los candidatos de Chile Vamos requieren cambios constitucionales. Si bien lo reconocen en sus documentos programáticos, el foco de la propaganda está en temas como el crecimiento económico, la delincuencia, y el empleo.

En el caso del Frente Amplio, tanto la candidatura de Beatriz Sánchez como la de Alberto Mayol plantean la promesa de un nueva Constitución por medio de Asamblea Constituyente. La franja de Mayol fue la primera en tratar de manera sustantiva primero el tema, atacando la legitimidad de origen de la constitución vigente por medio de la metáfora de la “cancha dispareja” y las “reglas del juego” que “fueron acordadas entre pocos” en un contexto político en el que “[n]i siquiera habíamos entrado a la cancha”. Así, su foco está en el mensaje político para justificar la necesidad de una nueva Constitución. La franja de Sánchez, si bien se refirió a la falta de legitimidad de la constitución vigente tanto de origen  (fue “hecha en dictadura”) como de ejercicio (“a pesar de los parches, todavía no funciona”), destaca por extenderse sobre el mecanismo de la Asamblea Constituyente, invocando experiencias comparadas, pero no da detalles respecto de las características de ella ni de los pasos políticos e institucionales para llegar a ella, a pesar de que ha señalado que convocar a la Asamblea sería su primera medida de gobierno.

Apropiación de la constitución. Una columna del académico Esteban Szmulewicz  y una entrevista al expresidente del Consejo Ciudadano de Observadores Patricio Zapata publicadas en Diario Constitucional sugieren un diagnóstico similar respecto de la necesidad del cambio constitucional. De acuerdo al primero, el problema constitucional radica en que la constitución vigente “no ha logrado producir patriotismo constitucional, esto es, cristalizar la cultura política compartida del país a la luz de nuestra historia nacional y servir como instrumento para la integración social”. En una línea similar, el segundo identifica como el problema principal de la constitución actual el que, debido a su contenido, es “difícil que todos la puedan sentir como su casa”.

Ambas opiniones coinciden en un diagnóstico que puede llamarse como “falta de apropiación” de la constitución. Más allá de la abstracción del concepto de “patriotismo constitucional” o la vaguedad de la idea de que la constitución pueda “sentirse como la casa de todos”, la principal manifestación del diagnóstico está en la brecha existente entre la política institucional definida por la constitución y las lealtades de la ciudadanía. Se trata de la deslegitimación de las instituciones representativas, la así llamada “crisis de legitimidad” o –más tibiamente– “crisis de confianza”.

Sin embargo de que existe una amplia coincidencia en ese diagnóstico, las diferencias se expresan en las soluciones propuestas. Ambos académicos contemplan la posibilidad de que el mecanismo que elabore la nueva Constitución sea integrado de manera mixta incluyendo a congresistas en ejercicio. Zapata junto con algunos políticos democratacristianos han defendido una propuesta de “Convención Constituyente” integrada por parlamentarios y ciudadanos elegidos por el Congreso, no por la ciudadanía. Szmulewicz, por parte, sugiere la alternativa de que “un porcentaje de la Convención Constitucional” esté integrada por parlamentarios en ejercicio “nombrados por los respectivos partidos políticos a los que pertenezcan”.

Tales propuestas parecen completamente contraproducentes en cuanto buscan solucionar el problema de la separación entre la política institucional y la ciudadanía por medio de alejarse de la forma elemental de ejercicio de la soberanía democrática –la elección de representantes por parte de la ciudadanía por medio del sufragio–, y, en cambio, entregar a los órganos cuya legitimidad está en el centro de la crisis –los partidos, el Congreso– la facultad de elegir a los representantes constituyentes.

Actividades del Observatorio

Columna sobre propuesta constituyente de Guillier. El 17 de junio, Ernesto Riffo, Director del Observatorio, y Rodrigo Espinoza, Investigador del Observatorio, publicaron en El Mostrador, un análisis de las propuestas en materia constitucional del candidato presidencial Alejandro Guillier, a propósito del lanzamiento de su campaña y programa de gobierno.

La columna, titulada “El continuismo constituyente de Guillier” presenta un balance de la posición del candidato respecto de una nueva Constitución. En primer lugar, los autores destacan el reconocimiento por parte de Guillier del problema constitucional como un eje sustantivo en su hoja de ruta, señalando que “es destacable el hecho de que se reconozca que un programa de transformación y redefinición del Estado requiere un cambio en la distribución del poder político para lograr metas tales como una descentralización efectiva, modernización del aparato público, diversificación de la matriz productiva y la reducción de las desigualdades”.

Resaltan, asimismo, el hecho de que varias de las propuestas contenidas en el programa, sean elementos que contaron con un alto nivel de apoyo en la etapa participativa impulsada por el gobierno durante el año 2016, tales como mecanismos de democracia directa, descentralización y respeto por el medio ambiente. No obstante existen algunas propuestas distintivas que no siguen los resultados del proceso participativo. También destacan otras innovaciones, como la eliminación del Tribunal Constitucional y la remoción de los quórums supramayoritarios.

Sin embargo, más allá del reconocimiento en materia de propuestas, el texto critica la incertidumbre que el programa de Guillier mantiene al no decantarse expresamente por un mecanismo en particular para el reemplazo constitucional –alineándose, de esta forma, con la actual posición del gobierno, cristalizada en la indeterminación respecto del mecanismo del proyecto de reforma al capítulo XV–, dejando asimismo un manto de incertidumbre sobre futuros espacios de participación y deliberación entre la ciudadanía. Al respecto se afirma en la columna que “la propuesta constitucional de Guillier se presenta como un esfuerzo por dar continuidad al proceso que ha llevado adelante el gobierno de la Presidenta Bachelet, definido como democrático, participativo e institucional. En efecto, es tal la continuidad que las mismas dudas e incertidumbres que surgen del itinerario del gobierno actual pueden plantearse respecto de la propuesta del candidato”.

En cuanto a la participación ciudadana, se critica que la falta de “detalles sobre la forma que tendrá esa participación; si acaso será similar a la del año pasado, si apuntará a lograr mayor convocatoria, mayor representatividad, mejores condiciones para la deliberación sustantiva, etcétera”. El principal temor que expresan los autores al respecto está en el peligro de que esa incertidumbre “podría significar que la intervención de la ciudadanía podría quedar suscrita a lo que fue la celebración de encuentros locales autoconvocados y cabildos, si es que el Congreso así lo decide”.

La columna concluye señalando que “si la participación de la ciudadanía se queda en lo que fue el proceso experimentado el 2016 […] solo sería la continuación de un proceso que el constitucionalista argentino Roberto Gargarella ha definido como ‘controlado desde arriba’, lo que claramente es insuficiente, ya que un proceso de cambio constitucional orientado a corregir un déficit democrático exige estándares de representación, participación y deliberación más elevados”.

Política

Presentación programa de gobierno de Guillier. El 14 de junio se realizó el lanzamiento de la candidatura  y el programa de gobierno de Alejandro Guillier. Entre las propuestas se encuentra la elaboración de una nueva Constitución, siguiendo la ruta establecida por la actual administración de Michelle Bachelet. El programa de Guillier  reconoce al pueblo como originario del poder constituyente, la formación de un régimen semipresidencial, reducción de los quórums supramayoritarios, entre otras medidas destinadas también al crecimiento económico, antecedido por un reordenamiento del poder político.

Reacciones de la DC al programa de Guillier. En respuesta a la propuesta programática del abanderado del PC, PS, PPD, PRSD, IC y MAS, la Democracia Cristiana hizo alusión a las propuestas constitucionales por dicha coalición electoral. Al respecto, el Senador Ignacio Walker calificó de “aberrante” la propuesta de poner fin al Tribunal Constitucional, así como la idea de consagrar en la Constitución la posibilidad de un referéndum revocatorio. “En general, hay muchos aspectos positivos que compartimos. Dicho esto, yo creo que es aberrante eliminar el TC” sostuvo. De igual forma, respecto de las revocatorias de mandato advirtió que “es propio del régimen político chavista y que introduce un elemento de precariedad e inestabilidad”, haciendo notar su desacuerdo con el mecanismo.

Franja electoral elecciones primarias. El 14 de junio comenzó a emitirse la franja electoral del proceso de primarias parlamentarias y presidenciales 2017, en las que participan las coaliciones Frente Amplio y Chile Vamos. Como era de esperar, el tema constitucional ha sido parte importante de la campaña, principalmente en el caso de la primera coalición. Sobre el tema, los candidatos frenteamplistas Alberto Mayol como Beatriz Sánchez han enfatizado la necesidad de contar con una nueva Constitución. El primero defiende, por medio de una frecuente analogía futbolística, la necesidad del cambio constitucional como una apuesta para redefinir el “rayado de cancha”, debido a que el marco constitucional actual ha producido una cancha “dispareja, en un terreno inclinado, donde gracias a las condiciones del campo, un grupo minoritario se beneficia de un reglamento tramposo”, haciendo directamente alusión a los orígenes y efectos de la Constitución de 1980. De igual forma, el candidato destaca que Chile vive sumergido bajo un experimento en el que diversos aspectos del sistema social, jurídico y político, incluyendo la constitución de 1980, serían únicas en el mundo, de manera que los profundos cambios que considera necesarios serían solo una forma de “normalizar” las características anómalas del país. Igualmente, propone como mecanismo para la elaboración de una nueva Constitución la conformación de una Asamblea Constituyente.

Por su parte, Sánchez destaca la idea de una Asamblea Constituyente con participación popular. Tanto en las recreaciones incorporadas en su franja, como en su canción de campaña. Incluso, la exconductora radial destaca que la convocatoria a una Asamblea Constituyente sería una de las primeras medidas de su gobierno.  La necesidad de un nueva Constitución la fundamenta en el hecho de que hoy en día “vivimos bajo una constitución hecha en dictadura” a la que “[s]e le han hecho muchos parches y a pesar de los parches, todavía no funciona”.

Entrevista a precandidato a Diputado del RD. Consultado por The Clinic acerca de su balance de la política nacional, el precandidato a Diputado de Revolución Democrática Carlos Figueroa, quien competirá en las primarias del distrito 11 el 2 de julio, sostiene que dentro de los ejes centrales para transformar el actual “modelo”, un paso importante es la desconcentración del poder. Por esa misma razón afirma que es importante “el esfuerzo por plantear una Asamblea Constituyente. Una democracia más directa, con plebiscitos y referéndums”. En esa línea señala, respecto de sus propuestas como candidato, que su principal eje es “redistribuir el poder para recuperar la confianza en la política, a través de la asamblea constituyente, que se dejó botada en este gobierno. Después del proceso participativo, quedó todo en nada. Hay que instalar iniciativas populares de ley y mandatos revocatorios. También tratar de cambiar la lógica de cómo funciona el Congreso. Eliminaría las dos Cámaras y haría una sola a nivel nacional. Inaugurar nuevas instituciones políticas para recuperar la noción de la importancia cívica de la política”.

Proceso constituyente de gobierno

Entrevista a Michelle Bachelet en TVN. En entrevista en el programa El Informante, la mandataria realizó un balance de su gestión durante su segundo mandato, refiriéndose en particular a su agenda de reformas. Sin embargo, al ser consultada acerca de proyectos que no serán aprobados durante la actual administración, la Presidenta incluyó la nueva Constitución, aunque  su propuesta de nueva Constitución será enviada a fines del presente año, a fin de que “sea un tema sobre el cual los candidatos puedan pronunciarse”.

Opiniones en medios

Entrevista a Patricio Zapata. Entrevistado el 22 de junio en Diario Constitucional, el expresidente del Consejo Ciudadano de Observadores realiza un profundo análisis del proceso realizado por el gobierno. En primer lugar, relativiza los cuestionamientos al proceso basados en el nivel de participación en los encuentros y cabildos de la etapa participativa, dado que “no existe una base de comparación”. Asimismo, reconoce que los sesgos políticos y las desigualdades materiales pueden haber influido en la concurrencia, añadiendo que “[y]o no podría decir que lo que sale de ahí representa Chile, porque están infrarrepresentados los ancianos, las zonas rurales, los sectores más pobres y las personas con un pensamiento político opositor”. Sin embargo, reconoce los esfuerzos del Consejo por reducir tales sesgos, aunque admite que el aporte en la materia en último término puede quizás ser considerado como apenas “una gota de agua”.

En segundo lugar, al ser consultado sobre las dificultades del proceso constituyente y una eventual autocrítica atendido su rol en el proceso, señala  que el proceso  “estuvo marcado por la trinchera política”, la de la Nueva Mayoría, “y en ese sentido yo me siento muy frustrado porque la tarea nuestra como observadores era dar garantía[s], entonces yo traté de ser un árbitro, que todo el mundo confiara en mí, pero al final no logré que un sector de la política chilena se sumara, y en ese sentido es un fracaso mío”.

Entre otros aspectos, destaca el valor del diálogo político directo, cara a cara, en comparación con la participación exclusivamente por medios digitales, así como la relevancia de la educación cívica en este tipo de procesos, destacando que la celebración de cabildos “fue un gran acto de educación cívica” a pesar de que “se suponía que iba a haber antes de eso una campaña, la cual fue muy corta, en donde se repartieron un par de folletos que no llegaron a mucha gente”. De esta forma, continúa, “[s]i hubo alguna educación fue para los doscientos mil que se juntaron”.

Un punto central de la entrevista consiste en su visión acerca de si el resultados de las elecciones presidenciales del presente año, podrían significar una interrupción del proceso constituyente. Al respecto, Zapata afirma estar “convencido que gane quien gane la elección presidencial, este tema nos va a seguir acompañando y va a ser muy importante en los próximos cinco años.” Incluso afirma que “si Sebastián Piñera fuera reelecto como Presidente estoy seguro que él va a tener una respuesta frente a esta demanda, seguramente distinta a la que hará Beatriz Sánchez, Alejandro Guillier o Carolina Goic”.

Finalmente, reconoce la necesidad de cambiar la actual constitución, principalmente porque “el principal problema de la Constitución es que es muy estrecha y adopta la filosofía de un grupo de compatriotas, no de todos nosotros, y eso hace que sea difícil que todos la puedan sentir como su casa”.

Szmulewicz: Reflexiones sobre el proceso constituyente. El 19 de junio, el académico Esteban Szmulewicz escribió en Diario Constitucional sobre el proceso de cambio constitucional encabezado por el actual gobierno, enfocándose en que “[l]o más problemático es la naturaleza y conformación de la Convención Constitucional, y el hecho que ello quede entregado a una ley orgánica constitucional”.

Sin embargo, su análisis repasa diversos otros puntos. El primero de ellos trata sobre la necesidad de una nueva Constitución. Frente a este tema, el académico sostiene que la actual Carta Fundamental no ha logrado ser un instrumento de integración social, dado su carácter “antimayoritario y protegido de democracia, otorgando a la minoría política un excesivo poder de veto en la toma de decisiones, afectando con ello el principio de igualdad, lo que impide la modificación el status quo heredado”. Asimismo, plantea que bajo el actual marco regulatorio, se ha logrado crecimiento económico, pero un bajo desarrollo en lo político. Estos elementos, sumados a su origen autoritario, justificarían, en su opinión, el cambio de la Constitución y el proceso que ha seguido el gobierno de Bachelet.

En cuanto a la etapa participativa del 2016, Szmulewicz celebra la organización de estas instancias, destacando el rol del Consejo Ciudadano de Observadores, así como el compromiso de la ciudadanía al formar parte de este proceso, presentando como natural la menor asistencia a tales instancias en comparación con procesos electorales. De igual forma, valora diversos aspectos del proyecto de reforma al Capítulo XV de la constitución, señalando que esto permitirá un acuerdo nacional prácticamente transversal entre bloques políticos, valorando el principio de representación, rescatando el papel del Congreso en la formación de una Convención Constitucional, añadiendo algunas propuestas, tales como “habilitar a los integrantes de las Comisiones de Constitución y Legislación, tanto de la Cámara de Diputados como del Senado, para integrar la Convención” o “establecer que un porcentaje de la Convención Constitucional estará integrado por congresales en ejercicio, nombrados por los respectivos partidos políticos a los que pertenezcan”. Por otro lado, plantea dudas respecto los quórums de aprobación de los nuevos capítulos o contenidos, así como respecto al origen de las eventuales propuestas de nueva Constitución. Por otro lado, afirma la necesidad de incrementar la “débil educación ciudadana”, resaltando la importancia de una exhaustiva campaña de formación  que “permita a las personas comprender los aspectos clave mínimos y valorar la importancia de la Constitución”.

A modo de conclusión plantea que “cabe reconocer la centralidad del debate sobre una nueva Constitución. Se trata de un hito histórico para nuestra República. Discutir el pacto político y jurídico fundamental no es un asunto baladí y la iniciativa de la Presidenta de la República sitúa el debate acerca del mecanismo en el contexto del cuerpo más representativo y plural, el Congreso Nacional. La manera de hacer las cosas en una sociedad cada vez más exigente también cobra gran importancia: se trata de generar un mecanismo que permita participación institucionalizada, representación de los distintos intereses e ideas presentes en la sociedad, y deliberación entre sus integrantes. Si bien el proyecto del Ejecutivo presenta algunas dudas, la clave es concordar de manera transversal la necesidad de una nueva Constitución, a fin de que ésta abra espacios de discusión para los desafíos de futuro”.

Entrevista a Manuel Antonio Garretón. En la versión electrónica de The Clinic del 14 de junio, el sociólogo Manuel Antonio Garretón aborda distintas temáticas vinculadas a la política nacional. Dentro de ellas, destaca el proyecto de cambio de la actual constitución. De acuerdo con Garretón, el gobierno de Michelle Bachelet “no entendió la enorme legitimidad que tuvo el tema constitucional en 2013”. Observa en ese sentido que “[d]e los nueve candidatos, excepto dos o tres, todos lo tenían como central. El Mercurio hacía editoriales cada tres días sobre la AC, porque estaban desesperados”.

Consultado sobre la estrategia de debería haber seguir el gobierno, el académico responde que debió “[p]onerlo como el primer punto. O sea, convocar al país a resolver a través de la Constitución sobre qué principios se quería organizar la sociedad, y a partir de eso plantear las reformas”. Reconoce, asimismo, que el tema constitucional es un eje prioritario al problema político e institucional que atraviesa el país, donde la participación política y la deliberación constituyen elementos centrales para una redefinición en las reglas del juego. Sin embargo, lamenta que tras avances tales como el fin del sistema binominal, la agenda reformista perdiera fuerza debido a los escándalos de corrupción.

Sebastián Soto: ¿Eliminar el TC? El académico de la Universidad Católica de Chile Sebastián Soto publicó en La Tercera el día 20 de junio una columna a propósito de las propuestas programáticas en materia constitucional de Alejandro Guillier. En particular, respecto de la posibilidad de eliminar el Tribunal Constitucional, institución que el candidato consideraría como un enclave “antidemocrático”. Soto rechaza la idea de que el Tribunal constituya una instancia antidemocrática, argumentando que “[l]a historia del siglo XX muestra justamente lo contrario, esto es, que la existencia de estas instituciones fortalece la democracia y protege los derechos. No por nada 90 constituciones del mundo consagran cortes constitucionales”. Asimismo, la columna observa que “[n]i siquiera el programa de Bachelet el 2014 -que no era precisamente socialdemócrata- planteaba” una propuesta tan “extrema”. En su opinión, la razón de su inclusión en “es política: ganarse el esquivo afecto de un sector que sueña con deshacer lo andado”. Sin embargo, concluye, esa estrategia “junto con sacrificar el TC, también sacrifica cualquier posibilidad de diálogo para perfeccionarlo pues termina atrincherando las posiciones”.